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07 abril, 2010

Un poco de aire no estaría mal.

El juego se hace insostenible,
menos mal que apoyas tu nariz en mi nuca,
así el CO2 fluye y se transforma,
reiniciando el ciclo.

09 enero, 2010

Friends will be friends... (?)


Ayer me encontré un libro que debía de tener unos 10 años. Fue un regalo por mi cumpleaños, me hizo gracia, era uno de esos del barco de vapor, con dibujos chillones y apenas 50 páginas. Abrí la primera página y en ella había una dedicatoria " a mi mejor amiga".

Esa misma tarde recibí una llamada de un número desconocido. Tachán, a veces el destino se pone juguetón. Era aquella amiga, aquella que hace un año a la que no veo, que hasta hace poco vivía a una manzana y con la cual en la infancia más temprana tantas cosas pasé. Y en la adolescencia. Quería saber cómo estaba, esas cosas de ahora qué tal te va, qué tal los estudios, qué haces, cómo está la familia, el novio... blá.

Cuando colgué me quedé largo rato sorprendida ante aquello. No ante la coincidencia, ante las cuales ya no me asombro (¿me estoy haciendo mayor?),si no más bien hacia el concepto.

La Amistad con mayúsculas es fuerte y resiste durante mucho tiempo, pero un día, como si de unas zapatillas gastadas se tratara, se roen y olvidan.

De pequeños todos teníamos un mejor amigo, esa persona que sin saber cómo, (por cercanía o comodidad casi siempre), iba contigo a todos lados y compartía su almuerzo, tus cromos, y jugaba contigo en el recreo.
Creces, y con el nuevo cuerpo y la crecida insolencia, tu compañero de mesa se hace el nuevo mejor amigo - a veces se mantiene el de los cromos-, y ahora compartes cotilleos, risas, hormonas.
Con la edad y los cambios que conlleva -en parte por el sistema educativo-, se pierden la mayoría de estas últimas, personas con las que has pasado años de transición tan importantes, y que un día ya no vuelves a ver. O si lo haces, es otro ser al que ni reconoces, ni quieres reconocer.
Ahora, eres pseudo-adulto y tienes una amplia gama de conocidos y 'adheridos', de los cuales casi no conoces ni sus apellidos, pero que te sirven para un apuro y para unas risas.

¿Y qué haces?. No lo sé, yo me lo pregunto y obtengo que siempre intenté mantener, más o menos, aquellas amistades valiosas, aquellas que de verdad servían para algo más o tuvieron un significado. Muchas veces (más de las que pensaba hasta esta reflexión) con más fracasos que éxitos.
Pero ahora siento vértigo entre números de teléfono, contactos y conocidos... ¿Qué y por qué es un amigo?...