15 noviembre, 2009

La cuarentena nos sienta tan bien.

A veces intento sorprenderme.

Me visto con los ojos cerrados, y luego paso por delante de espejos, y observo mi reacción. Observo la reacción de la gente y trato de sorprenderme.
Mientras duermo me pongo cascos y escucho frases repetitivas de películas y series, y así, busco sorprenderm
e a la mañana siguiente recitando frases que ni yo misma conozco.
Pongo el despertador sin mirar la hora y salgo de casa cuando no toca y trato de sorprenderme con la vida de la ciudad a esa hora.
Cojo dos best-sellers y leo la mitad del primero y la mitad del segundo, para ver si así, por una, vez me sorprendo con un libro de este tipo.
Escribo un diario con cosas que me ocurren realmente y cosas que no. Lo leo al cabo de los años y pretendo sorprenderme con mi otra vida (a veces mejor, a veces peor).


Y después de tanto esfuerzo -no siempre fructuoso- por mi parte, viene la vida y en vez de dejar que sea yo la que le sorprenda, me arolla con una desviación del camino totalmente inesperada. Y de paso innecesaria.
"ADV".

6 comentarios:

Loryrocks dijo...

En esos giros bruscos, la vida al menos debería venir con el intermitente puesto. Para avisar al menos.

ADV forever.

Josue dijo...

Yo me sorprendo bastante a diario, el truco?.. No esperar demasiado de nada mientras intento hacer todo lo que puedo por conseguir lo que quiero.

Hay que aprender a sorprenderse con el trabajo de las hormigas sobre una cucaracha muerta..

Phoebe dijo...

La vida no sorprende. Solo pasa.

Tampoco es un asco. Simplemente es, y hay que aceptarla como viene.

Lo que sorprenden son las personas.

Un beso

maloles dijo...

Vaya, buena forma de romper con la monotonía^^

Muas!

maloles dijo...

Vaya, buena forma de romper con la monotonía^^

Muas!

C. Chase dijo...

Tú sí que estás sembrada. Me han gustado mucho el de la marioneta y el del sudor.

Yo he estado demasiado asfixiado en la universidad como para pensar cosas ingeniosas y largas. Y creo que esto sólo va a ir a peor hasta que pase febrero...

¡Ánimo!