07 diciembre, 2008

Y ahí estaba yo.

Y ahí estaba, con los pantalones bajados, sin saber que hacer; una noche de autosatisfacción.
En la radio sonaba cualquier grupo patético, nada más propicio.
Me encontraba en el garaje donde a veces vivía, masturbándome a lo grande, sin sospechar que una magnum 357 iba a estar apuntándome a la cabeza en unos minutos.
No os confundáis: no me masturbaba porque me faltara sexo. Ahora bien, es cierto que no solía hacerlo de manera lúdica. Acabé. Joder, y que ningún hombre haya podido hacerme esto.

Salí a encenderme un pitillo a la calle. No pude evitar sonreír al recordar lo que había escuchado en los informativos.
"Se busca al capo de la mafia de la prostitución en Barcelona, la policía dice estar tras sus pasos, si ven a este sujeto informen de ello a las autoridades. Es muy peligroso" La noticia iba acompañada de una foto nada favorecedora. Qué fama de duro le estaban poniendo a Jay a golpe de sensacionalismo.

Sí, le conocía bien. Y no sólo profesionalmente. Qué queréis, por muy puta que sea, no he perdido las ganas, algunos dicen que es defecto profesional. Y él conseguía ponerme cachonda sólo con ver la cicatriz que le atravesaba toda la cara como un rayo. Aunque últimamente estaba un poco cansada.
Él me decía que no me podía quejar, y aunque triste, era cierto: no se había atrevido aún a meterme la bala entre ceja y ceja que solía prometerme cuando se corría...
Los ácidos, la coca, el dinero, el alcohol... Ya se sabe que no es bueno mezclar, al pobre le daba por amenazar a sus pobres putas cuando iba puesto, es decir; siempre.
Estaba un poco harta de que cada último jueves de mes, mi día de descanso (ya se sabe que el fin de mes es traicionero hasta para los puteros), viniera a visitarme y acabara con un bonito ojo, pómulo o costilla amoratado, se ponía un poquito agresivo cuando sus fluidos se desparramaban en mí. Al principio supuse que era el precio a pagar porque me follara alguien no grasiento o de más de 50. Pero estaba un poco cansada.

Lo cierto es que cuando lo ví cruzar la calle esa noche con el arma en la mano ni me preocupé. Estaba bastante convencida. Escupí los restos del cigarro, extendí los brazos y le dije: vamos, mátame de una jodida vez, mientras reía. Apenas se giró alguien al oirme gritar.
No es que me diera igual arriesgarme a morir, pero estaba bastante segura de que no se atrevería.

Cuando se acercó, colocó el frío metal en mi sien mientras me llevaba adentro. Uno de sus jueguecitos, ya sabéis. Si no lo sabéis os lo digo por experiencia: la gente tiene unas filias muy pero que muy raras.

Entramos dentro. Los preliminares nunca habían sido lo suyo. Se bajó el pantalón, me arrancó la camiseta. Estaba empalmado. Era bastante sorprendente en su estado, pensé que era una jodida máquina de follar, evitando pensar que sería efecto de alguna de las drogas que toma. Siempre he sido bastante romántica.
Y follamos, vaya si follamos. Esta vez no me deje avasallar y procuré disfrutar yo también. Era nuestra última vez.

Cuando a la mañana siguiente apareció la noticia en los periódicos, "El capo de la mafia de la prostitución, Jay 'El dientes' es hallado muerto en un bajo del Raval", lo atribuyeron como era de esperar a un ajuste de cuentas, y yo como recordatorio me quedé con una nariz rota.

4 comentarios:

Gattsu dijo...

El final de una historia no depende tanto de sus hechos pasados y presentes como de los propios personajes. Una de tantas reflexiones que puedo sacar de esta historia, y generalmente de cualquier otra que este bien escrita. Personalmente me quedo con esa reflexión.. tal vez porque es una reflexión que me gusta acoplar a mi propia historia.

inki dijo...

Me encanta la histora, está muy bien escrita =D.

Lo siento por no pasarme antes, no había visto el comentario... te agrego a los favoritos de mi blog^^.


Nos vemos! (K)

Paula.

C. Chase dijo...

Nada más peligroso que una mujer con una pistola.

Phoebe dijo...

Esto me hace pensar que haría yo con un arma... Al principio a lo mejro es difícil, pero seguro que luego se le coge el gustillo (No me hagas mucho caso, estoy "en train" de estudiar latin)

Besos nena (K)